13 Pero sus siervos le dijeron: –Padre, si el profeta te hubiera mandado una cosa extraordinaria, ¿no lo habrías hecho? Pues, ¡cuánto más habiéndote dicho: «Báñate y quedarás limpio»!
2 Kings 5
6 y entregó al rey de Israel la carta que decía: «Cuando recibas esta carta, verás que te envío a mi servidor Naamán, para que lo sanes de la lepra».
2 Kings 5
9 Llegó Naamán con sus caballos y su carro de guerra, y se detuvo ante la puerta de la casa de Eliseo.