1 El día veinticuatro de aquel mismo mes los israelitas se reunieron y ayunaron, vestidos de penitencia y cubierta de tierra la cabeza.2 Los que pertenecían a Israel se separaron de todos los extranjeros y, de pie, reconocieron públicamente sus pecados y los de sus antepasados.3 Durante la cuarta parte del día, mientras estaba cada uno de pie en su sitio, se leyó el libro de la ley del Señor, su Dios; durante otra cuarta parte del día reconocieron públicamente sus pecados y adoraron rostro en tierra, al Señor su Dios.