28 El comandante respondió: –Yo tuve que pagar mucho dinero para lograr esta ciudadanía. Y Pablo dijo: –Pues yo la tengo por nacimiento.29 Inmediatamente los que iban a castigarlo se retiraron. Y el propio comandante, al saber que era ciudadano romano, tuvo miedo por haberlo mandado encadenar.30 Al día siguiente, queriendo averiguar exactamente de qué lo acusaban los judíos, el comandante hizo que lo desataran y mandó reunir a los jefes de los sacerdotes y a todo el Consejo de Ancianos; sacó después a Pablo y lo presentó delante de ellos.