1 Aquel día se cantará este canto en la tierra de Judá: «Tenemos una ciudad fuerte; Dios la ha protegido con fortificaciones y murallas.
Isaiah 49
16 Fíjate: te llevo tatuada en la palma de mis manos, continuamente pienso en tus murallas.
Isaiah 60
18 No se volverá a hablar de violencia en tu tierra ni de saqueo o ruina en tu territorio; tu muralla se llamará «Salvación» y tus puertas «Alabanza».
Isaiah 62
6 Sobre tus murallas, Jerusalén, he puesto centinelas; ni de día ni de noche callarán. Recuérdenselo al Señor, no se den descanso
John 14
27 Les dejo la paz, mi paz les doy. Una paz que el mundo no les puede dar. No se inquieten ni tengan miedo.
Psalm 122
1 (CAP. 121) Canto de peregrinación. De David. Me alegré cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor».2 Nuestros pies ya pisan tus umbrales, Jerusalén.3 Jerusalén está construida como ciudad bien trazada;4 allá suben las tribus, las tribus del Señor, para dar gracias al nombre del Señor según la costumbre de Israel.5 Porque allí están los tribunales del palacio de David, los tribunales donde se administra la justicia.6 Rueguen por la paz de Jerusalén: ¡Vivan en paz los que te aman!7 ¡Reine la paz dentro de tus muros, la prosperidad en tus palacios!8 Por amor a mis hermanos y amigos, diré: «¡La paz contigo!».9 ¡Por la casa del Señor, nuestro Dios, buscaré tu felicidad!
Psalm 51
18 Pues no es el sacrificio lo que te complace, y si ofrezco un holocausto no lo aceptarías.