1 (CAP. 22) Salmo de David. El Señor es mi pastor, nada me falta.2 En prados de hierba fresca me hace descansar,3 me conduce junto a aguas tranquilas, y renueva mis fuerzas. Me guía por la senda del bien, haciendo honor a su nombre.4 Aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú estás conmigo; tu vara y tu bastón me dan seguridad.5 Me preparas un banquete para envidia de mis adversarios, perfumas con ungüento mi cabeza y mi copa está llena.6 Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida; y habitaré por siempre en la casa del Señor.