1 Josué, hijo de Nun, envió secretamente desde Setín dos espías con esta consigna: –Vayan a explorar la región de Jericó. Ellos se pusieron en camino, entraron en casa de una prostituta llamada Rajab y se hospedaron allí.2 Entonces informaron al rey de Jericó: –Unos israelitas han venido aquí esta noche para explorar la región.3 El rey de Jericó mandó a decir a Rajab: –Entréganos a los hombres que han entrado en tu casa, porque han venido para explorar la región.4 Pero la mujer escondió a los dos hombres, y dijo: –Es cierto, esos hombres han venido aquí, pero no sabía de dónde eran;5 se fueron al anochecer, a la hora de cerrar la puerta de la ciudad, y no sé adónde han ido. Si se dan prisa en perseguirlos, los alcanzarán.6 Pero ella los había hecho subir a la terraza y los había escondido entre los manojos de lino que tenía amontonados allí.