7 el desierto se convertirá en estanque, la tierra sedienta en manantial. En la guarida de los chacales brotarán cañas y juncos.8 Cruzará por allí un camino cuyo nombre será «Vía Santa». Los impuros no pasarán por ella. El mismo Señor guiará al caminante, y los inexpertos no se extraviarán.