15 No había acabado de orar, cuando Rebeca, la hija de Batuel, hijo de milcá y de Najor, hermano de Abrahán, salía con su cántaro al hombro.16 La joven era muy bella y era virgen, pues no había tenido relaciones con ningún hombre. Bajó a la fuente, llenó el cántaro y, cuando se disponía a regresar,17 el criado de Abrahán corrió a su encuentro y le dijo: –Por favor, dame de beber un poco de agua de tu cántaro.18 Ella respondió: –Bebe, señor mío. Y en seguida bajó el cántaro sobre su brazo y le dio de beber.19 Cuando acabó de beber le dijo: –Voy a sacar también agua para que beban tus camellos hasta que queden satisfechos.20 Y rápidamente vació su cántaro en el bebedero, corrió de nuevo a sacar agua, y trajo para todos los camellos.