1 Después de esto, Dios quiso poner a prueba a Abrahán, y lo llamó: –¡Abrahán! El respondió: –Aquí estoy.2 Y Dios le dijo: –Toma a tu hijo único, a tu querido Isaac, ve a la región de moria, y ofrécemelo allí en sacrificio, en la montaña que yo te indicaré.