8 Por tercera vez llamó el Señor a Samuel; éste se levantó, fue donde estaba Elí y le dijo: –Aquí estoy, porque me has llamado. Comprendió entonces Elí que era el Señor quien llamaba al joven,9 y le aconsejó: –Vete a acostarte, y si te llaman, respondes: Habla, Señor, que tu siervo escucha. Samuel fue y se acostó en su sitio.