9 Ellos le preguntaron: –¿Dónde está Sara, tu mujer? El respondió: –En la tienda.10 El visitante le dijo: –Bien, dentro de un año te veré de nuevo y para entonces tu mujer Sara tendrá un hijo. Sara estaba escuchando a la entrada de la tienda detrás del que hablaba.11 Abrahán y Sara eran muy viejos, y Sara no tenía ya la menstruación.12 Así que Sara se echó a reír pensando: «Siendo ya una mujer anciana ¿voy a sentir placer con un marido tan viejo?»