Saúl condujo a los israelitas a una gran victoria sobre los amalecitas, pero no siguió las instrucciones de Dios. Permitió que sus hombres tomaran cosas de los amalecitas y dejó vivir a su rey.
22 Samuel respondió: ¿Acaso no se complace más el Señor en la obediencia a su palabra que en holocaustos y sacrificios? La obediencia vale más que el sacrificio; y la docilidad, más que la grasa de carneros.