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| Escrituras | 2 Peter 3:7 Amós 3:7 Daniel 7 Daniel 7:10-13 Daniel 8:14 Exodus 25:22 Exodus 32:33 Hebrews 7:23-28 Hebrews 8:1-2 Revelation 13 Revelation 14:6-12 Revelation 14:6-7 Revelation 14:6-8 Revelation 16:7 Revelation 3:5 2 Peter 37 En cuanto a los cielos y la tierra de ahora, la misma divina palabra los tiene reservados para el fuego, conservándolos hasta el día del juicio y de la destrucción de los hombres pecadores. Amos 37 Nada hace el Señor sin dar a conocer su decisión a sus siervos los profetas. Daniel 71 El año primero de Baltasar, rey de Babilonia, Daniel tuvo sueños y visiones mientras dormía. Apenas se despertó, puso por escrito lo que había soñado. 2 En mi visión nocturna pude ver cómo los cuatro vientos del cielo agitaban el inmenso mar, 3 y cómo cuatro bestias gigantescas, diferentes una de otra, salían del mar. 4 La primera era como un león y tenía alas de águila. Mientras yo miraba, le arrancaron las alas, se levantó sobre el suelo, parándose sobre sus dos patas como un hombre, y se le dio una mente humana. 5 En esto, apareció una segunda bestia, semejante a un oso; se paraba sobre uno de sus costados, llevaba entre las fauces tres costillas y una voz le decía: «¡Anda, levántate, devora toda la carne que puedas!» 6 Después vi otra bestia, como un leopardo, con cuatro alas de ave en su lomo y cuatro cabezas; a ésta se le dio el poder. 7 Vi todavía en mis visiones nocturnas una cuarta bestia; era terrible, espantosa y muy fuerte. Tenía grandes dientes de hierro, lo devoraba y trituraba todo, y con sus patas pisoteaba las sobras; era diferente de todas las bestias anteriores y tenía diez cuernos. 8 Estaba yo observando los cuernos cuando entre ellos apareció otro cuerno pequeño; para hacerle sitio se arrancaron tres de los diez cuernos anteriores. Y vi que este pequeño cuerno tenía ojos como los de un ser humano y una boca que hablaba con insolencia. 9 Mientras yo continuaba observando, alguien colocó unos tronos y un anciano se sentó. Sus vestiduras eran blancas como la nieve y sus cabellos como lana pura; su trono eran llamas; sus ruedas, un fuego ardiente; 10 brotaba un río de fuego que salía delante de él; miles de miles lo servían y miles de millones estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y se abrieron los libros. 11 Estaba yo asombrado por las insolencias que profería aquel cuerno, cuando ví que mataron a la bestia, destrozaron su cuerpo y lo arrojaron a las llamas ardientes. 12 A las otras bestias se les quitó también el dominio y sólo hasta un determinado momento se les permitió seguir con vida. 13 Seguía yo contemplando estas visiones nocturnas y vi que sobre las nubes del cielo venía alguien semejante a un hijo de hombre; se dirigió hacia el anciano y fue conducido ante su presencia. 14 Se le dio poder, gloria y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas lo servían. Su poder es eterno y nunca pasará, y su reino jamás será destruido. 15 Yo, Daniel, me sentí profundamente inquieto a causa de las visiones que cruzaban por mi mente. 16 Me acerqué a uno de los que estaban allí y le pedí que me dijera la verdad acerca de todo aquello. El me respondió y me dio a conocer la interpretación de la visión: 17 –Estas cuatro bestias gigantescas son otros tantos reyes que dominarán el mundo; 18 pero después recibirán el reino los fieles del Altísimo y lo poseerán por toda la eternidad. 19 Entonces quise saber la verdad sobre la cuarta bestia, que era diferente de las otras, extraordinariamente terrible, con dientes de hierro y garras de bronce, que todo lo devoraba y trituraba, y que con sus patas pisoteaba las sobras. 20 Quise saber la verdad sobre los diez cuernos que había en su cabeza y sobre el que apareció y ante el cual habían caído tres, aquel cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con insolencia, y que parecía mayor que los otros cuernos. 21 Yo había visto cómo este cuerno declaraba la guerra a los fieles y estaba a punto de vencerlos; 22 pero entonces vino el anciano e hizo justicia a los fieles del Altísimo, porque había llegado el tiempo en que los fieles tomaran posesión del reino. 23 Y me dijo: –La cuarta bestia es un cuarto reino que vendrá a la tierra, distinto a los otros, y que devorará toda la tierra, la pisoteará y la triturará. 24 En cuanto a los diez cuernos son diez reyes que surgirán en ese reino. Después de ellos vendrá otro distinto de los anteriores, que derribará a tres de ellos. 25 Proferirá palabras insolentes contra el Altísimo, oprimirá a los fieles del Altísimo, tratará de cambiar las festividades religiosas y la ley, y los fieles le serán entregados por un período de tres años y medio. 26 Pero cuando el tribunal haga justicia, le será quitado el poder y será definitivamente destruido y aniquilado. 27 Y la realeza, el poder y el esplendor de todos los reinos de la tierra serán entregados al pueblo de los fieles del Altísimo. Su reino es un reino eterno y todo poder le servirá y obedecerá. 28 Aquí concluye el relato. Yo, Daniel, quedé inquieto con estos pensamientos y se me cambió el semblante. Pero todo lo guardé en mi interior. Daniel 710 brotaba un río de fuego que salía delante de él; miles de miles lo servían y miles de millones estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y se abrieron los libros. 11 Estaba yo asombrado por las insolencias que profería aquel cuerno, cuando ví que mataron a la bestia, destrozaron su cuerpo y lo arrojaron a las llamas ardientes. 12 A las otras bestias se les quitó también el dominio y sólo hasta un determinado momento se les permitió seguir con vida. 13 Seguía yo contemplando estas visiones nocturnas y vi que sobre las nubes del cielo venía alguien semejante a un hijo de hombre; se dirigió hacia el anciano y fue conducido ante su presencia. Exodus 2522 Aquí me encontraré contigo, y desde encima de la cubierta, desde el espacio que hay entre los dos querubines, que están sobre el arca del testimonio, te comunicaré mis disposiciones para los israelitas. Exodus 3233 El Señor respondió a Moisés: –Borro de mi libro a quien peca contra mí. Hebrews 723 Por otra parte, mientras que los otros sacerdotes fueron muchos, porque la muerte les impedía perdurar, 24 éste, en cambio, como permanece para siempre, posee un sacerdocio que no pasará. 25 Y por eso también puede perpetuamente salvar a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder por ellos. 26 Tal es, en efecto, el sumo sacerdote que nos hacía falta: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y elevado por encima de los cielos. 27 El no tiene necesidad, como los sumos sacerdotes, de ofrecer cada día sacrificios por sus propios pecados antes de ofrecerlos por los del pueblo, porque esto lo hizo de una vez para siempre ofreciéndose a sí mismo. 28 Y es que la ley constituye sumos sacerdotes a hombres frágiles, pero la palabra del juramento, que es posterior a la ley, constituye sumo sacerdote al Hijo, a quien Dios hizo perfecto para siempre. Hebrews 81 Esto es lo más importante de lo que estamos diciendo: que tenemos un sumo sacerdote que se sentó en los cielos a la derecha del trono de Dios, 2 como ministro del santuario y de la verdadera tienda de la presencia levantada por el Señor, y no por un hombre. Revelation 131 Y vi subir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, con una diadema en cada cuerno y un título blasfemo en cada cabeza. 2 La bestia que vi se parecía a una pantera; tenía patas como de oso y fauces como de león. El dragón le dio su fuerza, su trono y su inmenso poder. 3 Una de sus cabezas parecía haber sido herida de muerte, pero su herida mortal estaba ya curada. La tierra entera corría fascinada tras la bestia. 4 Entonces adoraron al dragón, porque había dado su poder a la bestia, y adoraron también a la bestia, diciendo: –¿Quién hay como la bestia? ¿Quién es capaz de luchar contra ella? 5 Se le dio autorización para proferir palabras orgullosas y blasfemas, y poder para actuar durante cuarenta y dos meses. 6 Y así lo hizo: profirió blasfemias contra Dios, contra su nombre, contra su santuario y contra los que habitan en el cielo. 7 También se le concedió hacer la guerra a los creyentes y vencerlos; y se le otorgó poder sobre las gentes de toda raza, pueblo, lengua y nación. 8 Y la adorarán todos los habitantes de la tierra, a excepción de aquellos que desde la creación del mundo están inscritos en el libro de la vida del Cordero degollado. 9 Quien tenga oídos, que escuche esto: 10 El que tenga que ser deportado, será deportado. El que tenga que morir a espada, a espada morirá. ¡Ha llegado la hora de poner a prueba la paciencia y la fe de los creyentes! 11 Vi otra bestia que surgía de la tierra: tenía dos cuernos como de chivo y hablaba como un dragón. 12 Ejercía todo el poder de la primera bestia en favor de ella, haciendo que la tierra y todos sus habitantes adoraran a la primera bestia, aquella cuya herida mortal había sido curada. 13 Hacía grandes prodigios, hasta el punto de hacer bajar fuego del cielo sobre la tierra a la vista de los hombres. 14 Seducía también a los habitantes de la tierra con los prodigios que se le había otorgado realizar en favor de la primera bestia, y los incitaba a levantar una imagen en honor de la bestia que sobrevivió a la herida de la espada. 15 Se le concedió dar vida a la imagen de la bestia, de modo que incluso pudiera hablar, y se le dio poder de dar muerte a cuantos no adoraran la imagen de la bestia. 16 Hizo también que todos, chicos y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos llevaran tatuada una marca en la mano derecha o en la frente. 17 Y sólo quien llevaba tatuado el nombre de la bestia o la cifra de su nombre podía comprar o vender. 18 ¿Quién se las da de sabio? El que presuma de inteligente vea si puede descifrar el número de la bestia, que es número humano; es el seiscientos sesenta y seis. Revelation 146 Y vi otro ángel que volaba por lo más alto del cielo. Traía la eterna buena noticia para anunciársela a todos los habitantes de la tierra y a todas las naciones, razas, lenguas y pueblos. 7 Decía con fuerte voz: –Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales de agua. 8 Un segundo ángel lo seguía, diciendo: –Cayó, cayó la orgullosa Babilonia, la que emborrachó a todos los pueblos con el vino de su desenfrenada lujuria. 9 Y un tercer ángel seguía a los dos anteriores diciendo con fuerte voz: –Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe su marca en la frente o en la mano, 10 tendrá que beber el vino de la ira de Dios derramado sin mezcla en la copa de su cólera, y será atormentado con fuego y azufre en presencia de los santos ángeles y del Cordero. 11 Será eterno su tormento; no tendrán respiro ni de día ni de noche los adoradores de la bestia y de su imagen, y quienes se han dejado marcar con su nombre. 12 Aquí se pone a prueba la constancia de los creyentes, de aquellos que cumplen los mandamientos de Dios y son fieles a Jesús. Revelation 146 Y vi otro ángel que volaba por lo más alto del cielo. Traía la eterna buena noticia para anunciársela a todos los habitantes de la tierra y a todas las naciones, razas, lenguas y pueblos. 7 Decía con fuerte voz: –Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales de agua. Revelation 146 Y vi otro ángel que volaba por lo más alto del cielo. Traía la eterna buena noticia para anunciársela a todos los habitantes de la tierra y a todas las naciones, razas, lenguas y pueblos. 7 Decía con fuerte voz: –Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales de agua. 8 Un segundo ángel lo seguía, diciendo: –Cayó, cayó la orgullosa Babilonia, la que emborrachó a todos los pueblos con el vino de su desenfrenada lujuria. Revelation 167 Y oí que decían desde el altar: En efecto, Señor, Dios todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios. Revelation 35 El vencedor vestirá de blanco y no borraré su nombre del libro de la vida, antes bien lo defenderé en presencia de mi Padre y de sus ángeles. |