1 Dicho esto, Jesús levantó los ojos y exclamó: –Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique.2 Tú le diste poder sobre todos los hombres, para que él dé la vida eterna a todos los que tú le has dado.3 Y la vida eterna consiste en esto: en que te conozcan a ti el único Dios verdadero, y a Jesucristo tu enviado.
John 17
9 Yo te ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado; porque te pertenecen.10 Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado.