1 Los fariseos y saduceos se acercaron a Jesús con la intención de ponerle una trampa y le pidieron que les mostrara una señal del cielo.2 El les respondió: [–Cuando llega la tarde ustedes dicen: «Hará buen tiempo, porque el cielo está rojo».3 Y por la mañana: «Hoy habrá tormenta, pues aunque el cielo enrojece, está nublado». Saben discernir el aspecto del cielo, pero no los signos de los tiempos].4 Esta generación perversa e infiel reclama una señal, pero sólo se les dará la señal de Jonás. Y sin más, los dejó y se fue.