28 Pero hay un Dios en el cielo que manifiesta los secretos y que ha querido dar a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Te referiré el sueño y las visiones que tuviste mientras dormías.29 Estabas, oh rey, acostado, pensando sobre los acontecimientos del futuro, y el que manifiesta los secretos te ha dado a conocer lo que sucederá.30 Y a mí este secreto me ha sido revelado, no porque yo tenga una sabiduría superior a la del resto de los hombres, sino con el fin de interpretar el sueño del rey, para que así puedas comprender los pensamientos de tu mente.