El rey Darío llamando a Daniel en la cueva y adorando a Dios por salvar a su amigo. También puede ser
Rey Nabucodonosor o cualquier viejo rey testamento. Estilo de arte infantil.
1 En su tiempo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, emprendió una campaña militar, y Joaquín le quedó sometido durante tres años, al cabo de los cuales se rebeló contra él.
2 Kings 24
11 El mismo Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó mientras su ejército sitiaba la ciudad.
2 Kings 25
1 El año noveno del reinado de Sedecías, el día diez del mes décimo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, se presentó con todo su ejército ante Jerusalén y la sitió, levantando alrededor una empalizada.
Daniel 1
1 El año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de Babilonia, se dirigió contra Jerusalén y la sitió.
Daniel 2
46 Entonces el rey Nabucodonosor se postró en tierra, se postró ante Daniel y mandó ofrecerle oblaciones y perfumes.
Daniel 3
14 Nabucodonosor les preguntó: –¿Es cierto Sidrac, Misac y Abdénago que no veneran a mis dioses ni adoran la estatua de oro que yo he mandado fabricar?
Daniel 3
2 Luego el rey Nabucodonosor mandó convocar a los gobernadores de cada región y de cada provincia, a los jefes, consejeros, tesoreros, abogados, jueces y a todas las autoridades de las provincias, para que asistieran a la dedicación de la estatua que había mandado fabricar.
Daniel 3
24 Los jóvenes caminaban en medio de las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Señor.
Daniel 3
26 Bendito seas, Señor, Dios de nuestros antepasados, tu nombre merece ser alabado y glorificado por siempre.
Daniel 4
31 Pero al cabo del tiempo fijado, yo, Nabucodonosor, levanté mis ojos al cielo y recobré la razón; bendije al Altísimo, alabé y glorifiqué al que vive por siempre, cuyo poder es eterno, y cuyo reino permanece de generación en generación.
Daniel 4
34 Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad, todos sus caminos son justos, y porque puede humillar a los que proceden con soberbia.
Daniel 6
16 Pero aquellos hombres de nuevo acudieron en masa al rey y le dijeron: –Recuerda, rey, que, según la ley de medos y persas, ninguna prohibición o decreto dado por el rey puede ser anulado.
Daniel 6
19 El rey regresó a su palacio, y no quiso comer ni admitir concubinas en toda la noche, ni pudo conciliar el sueño.20 Apenas amaneció, el rey se levantó y se dirigió rápidamente a la fosa de los leones.
Daniel 6
20 Apenas amaneció, el rey se levantó y se dirigió rápidamente a la fosa de los leones.21 Al llegar junto a él, llamó a Daniel con voz angustiada: –Daniel, siervo de Dios vivo, ¿ha podido tu Dios, a quien sirves con tanta fidelidad, librarte de los leones?22 Daniel respondió al rey: –¡Que el rey viva para siempre!23 Mi Dios ha mandado a su ángel, que ha cerrado las fauces de los leones, y no me han hecho ningún daño, porque Dios sabe que soy inocente, y tampoco he hecho nada malo contra el rey.