2 Y Dios le dijo: –Toma a tu hijo único, a tu querido Isaac, ve a la región de moria, y ofrécemelo allí en sacrificio, en la montaña que yo te indicaré.3 Se levantó Abrahán de madrugada, preparó su burro, tomó consigo dos siervos y a su hijo Isaac, partió la leña para el sacrificio y se encaminó hacia el lugar que Dios le había indicado.