1 Entonces el Espíritu condujo a Jesús al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba.2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre.3 El tentador se acercó entonces y le dijo: –Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes.4 Jesús le respondió: –Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.