Entrada tripulante
| Secondary Keywords | burro colección Jerusalén |
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| Escrituras | Juan 12:12-16 Lucas 19:28-40 Marcos 11:1-11 Matthew 21:1-11 |
John 1212 Al día siguiente, cuando los muchos peregrinos que habían llegado a la ciudad para la fiesta, se enteraron de que Jesús se acercaba a Jerusalén,13 cortaron ramos de palmera y salieron a su encuentro, gritando: –¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito sea el rey de Israel!14 Jesús encontró a mano un burro y se montó sobre él. Así lo había predicho la Escritura:15 No temas, hija de Sión; mira, tu rey viene a ti montado sobre un burro.16 Al principio, sus discípulos no comprendieron estas palabras, pero cuando Dios glorificó a Jesús, cayeron en la cuenta de que aquellas palabras de la Escritura se referían a él y se habían cumplido en él. Luke 1928 Y dicho esto, Jesús siguió su camino, subiendo hacia Jerusalén.29 Al llegar cerca de Betfagé y de Betania, junto al monte llamado de los Olivos, envió a dos de sus discípulos30 con este encargo: –Vayan al poblado de enfrente. Al entrar, encontrarán un borrico atado, sobre el que nadie ha montado aún; desátenlo y tráiganlo.31 Y si alguien les pregunta por qué lo desatan, le dirán que el Señor lo necesita.32 Fueron los enviados y lo encontraron como Jesús les había dicho.33 Cuando estaban desatando el borrico, sus dueños les dijeron: –¿Por qué lo desatan?34 Ellos respondieron: –El Señor lo necesita.35 Ellos se lo llevaron a Jesús. Pusieron sus mantos sobre el borrico y ayudaron a Jesús para que se montara en él.36 Según iba avanzando, extendían sus mantos en el camino.37 Cuando ya se iba acercando a la bajada del monte de los Olivos, los discípulos de Jesús, que eran muchos, llenos de alegría, gritaban alabanzas a Dios por todos los milagros que habían visto.38 Decían: –Bendito el rey que viene en nombre del Señor. ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!39 Algunos fariseos de entre la gente le dijeron: –Maestro, reprende a tus discípulos.40 Pero Jesús respondió: –Les aseguro que si éstos callaran, empezarían a gritar las piedras. Mark 111 Cuando se acercaban a Jerusalén, a la altura de Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos2 con este encargo: –Vayan al poblado de enfrente. Al entrar en él, encontrarán en seguida un borrico atado, sobre el que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo.3 Y si alguien les pregunta por qué lo hacen, díganle que el Señor lo necesita y que en seguida lo devolverá.4 Los discípulos fueron, encontraron un borrico atado junto a la puerta, afuera, en la calle, y lo desataron.5 Algunos de los que estaban allí les preguntaron: –¿Por qué desatan el borrico?6 Los discípulos les contestaron como les había dicho Jesús, y ellos los dejaron.7 Llevaron el borrico, echaron encima sus mantos, y Jesús montó en él.8 Muchos extendieron sus mantos por el camino y otros hacían lo mismo con ramas que cortaban en el campo.9 Los que iban adelante y atrás gritaban: –¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!10 ¡Bendito el reino que viene, el de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!11 Cuando Jesús entró en Jerusalén, fue al templo y observó todo a su alrededor, pero como ya era tarde, se fue a Betania con los Doce. Matthew 211 Cerca ya de Jerusalén, al llegar a Betfagé, en las proximidades del monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos2 con este encargo: –Vayan al poblado de enfrente; al entrar, encontrarán una burra atada con su borrico al lado; desátenlos y tráiganmelos.3 Y si alguien les dice algo, dirán que el Señor los necesita, pero que en seguida los devolverá.4 Esto sucedió para que se cumpliera lo que dice el profeta:5 Digan a la hija de Sión: Mira, tu rey viene a ti, humilde y sentado en un burro, en un borrico, cría de un animal de carga.6 Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les mandó:7 trajeron la burra y el borrico; pusieron sobre ellos los mantos, y él montó encima.8 El gentío, que era muy numeroso, extendía sus mantos en el camino; otros cortaban ramas de árboles y las extendían por el camino.9 Y la gente que iba adelante y atrás gritaba: Hosanna al Hijo de David, bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en las alturas.10 Al entrar Jesús en Jerusalén, toda la ciudad se alarmó y se preguntaban: –¿Quién es éste?11 La gente respondía: –Es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea. | |








