15 Jesús se dio cuenta de que pretendían proclamarlo rey. Entonces se retiró de nuevo a la montaña, él sólo.16 A la caída de la tarde, los discípulos bajaron al lago,17 subieron a una barca y atravesaron el lago hacia Cafarnaún. Era ya de noche y Jesús no había llegado adonde estaban ellos.18 De pronto se levantó un viento fuerte que agitó el lago.19 Habían avanzado unos cinco kilómetros cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el lago, y tuvieron mucho miedo.20 Jesús les dijo: –Soy yo. No tengan miedo.21 Entonces quisieron subirlo a bordo y, al instante, la barca tocó tierra en el lugar al que se dirigían.
Mark 6
45 Luego mandó a sus discípulos que subieran a la barca y se adelantaran a la otra orilla, en dirección a Betsaida, mientras él despedía a la gente.46 Cuando los despidió, se fue a la montaña para orar.47 Al anochecer, estaba la barca en medio del lago, y Jesús solo en tierra.48 Viéndolos cansados de remar, ya que el viento les era contrario, se les acercó antes de la madrugada caminando sobre el lago. Hizo ademán de pasar de largo,49 pero ellos, al verlo caminar sobre el lago, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar.50 Porque todos lo habían visto y se habían asustado. Pero Jesús les habló inmediatamente y les dijo: –¡Animo! Soy yo. No teman.51 Subió entonces con ellos a la barca y el viento amainó. Ellos quedaron más sorprendidos todavía,52 ya que no habían entendido lo de los panes y su mente seguía cerrada.53 Después de atravesar el lago llegaron hasta la orilla de Genesaret donde dejaron la barca.54 Pero al desembarcar algunos lo reconocieron.
Matthew 14
22 Luego hizo que los discípulos subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.23 Después de despedirla, subió a la montaña para orar a solas. Al llegar la noche estaba allí solo.24 La barca, que estaba ya muy lejos de la orilla, era sacudida por las olas, porque el viento era contrario.25 Antes de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago.26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el lago, se asustaron y decían: –Es un fantasma. Y se pusieron a gritar de miedo.27 Pero Jesús les dijo en seguida: –¡Animo! Soy yo, no teman.28 Pedro le respondió: –Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas.29 Jesús le dijo: –Ven. Pedro saltó de la barca y, caminando sobre las aguas, iba hacia Jesús.30 Pero al sentir la violencia del viento se asustó y, como empezaba a hundirse, gritó: –¡Señor, sálvame!31 Jesús le tendió la mano, lo levantó y le dijo: –¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?32 Subieron a la barca, y el viento amainó.33 Y los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: –Verdaderamente eres Hijo de Dios.