18 Luego vengan y discutamos –dice el Señor–. Aunque sus pecados sean de un rojo intenso, se volverán blancos como la nieve; aunque sean rojos como la púrpura, quedarán como lana blanca.
Isaiah 55
10 Como la lluvia y la nieve caen del cielo, y sólo regresan allí después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al que siembra y pan al que come,
Job 37
6 Ordena a la nieve que caiga sobre la tierra, suelta las lluvias torrenciales;
Proverbs 25
13 Frescor de nieve en el calor de la cosecha es el mensajero fiel para quien lo envía: reconforta a su señor.
Psalm 147
16 hace caer la nieve como lana y esparce la escarcha como ceniza;