2 Había en ella un hombre llamado Zaqueo, jefe de los que recaudaban impuestos para Roma y rico;3 quería conocer a Jesús, pero como era bajo de estatura, no podía verlo a causa del gentío.4 Corriendo se adelantó y se subió a un árbol para verlo, porque iba a pasar por allí.5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, levantó los ojos y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa.6 El bajó a toda prisa y lo recibió muy contento.7 Al ver esto, todos murmuraban y decían: –Se ha hospedado en casa de un pecador.8 Pero Zaqueo se puso en pie ante el Señor y le dijo: –Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres y, si engañé a alguno, le devolveré cuatro veces más.9 Jesús le dijo; –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también éste es hijo de Abrahán.10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.