1 Y vi un ángel que bajaba del cielo llevando en la mano la llave del abismo y una gran cadena.2 Apresó al dragón, la antigua serpiente –que es el Diablo y Satanás–, y lo encadenó por mil años.3 Lo arrojó al abismo, cerró y selló la entrada, para que no pueda seducir más a las naciones hasta que hayan pasado los mil años. Pasados los mil años, tendrá libertad por breve tiempo.