4 Vi que el carnero embestía contra el oeste, el norte y el sur; ninguna bestia podía hacerle frente y nadie escapaba a su poder; hacía lo que se le antojaba y cada vez era más fuerte.5 Estaba todavía pensativo cuando vi un chivo que venía del oeste y recorría toda la tierra casi sin tocar el suelo; entre los ojos tenía un cuerno bien visible.6 Llegó hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto a la orilla del río y corrió hacia él con todo el ímpetu de su fuerza.7 Vi cómo se aproximaba al carnero y lo embestía furiosamente rompiéndole los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo echó por tierra, lo pisoteó y no hubo quien librara al carnero de su poder.