10 El que proporciona semilla al que siembra y pan para que se alimente, les proporcionará y les multiplicará la semilla y hará crecer los frutos de su justicia.
Deuteronomy 24
19 Cuando coseches el trigo en tu campo, si olvidas en él una gavilla, no vuelvas a buscarla. Déjala para el extranjero, el huérfano y la viuda, a fin de que el Señor tu Dios bendiga todo lo que haces.
Leviticus 23
22 Cuando hagan la cosecha de sus campos, no los cosecharás hasta la misma orilla, ni recogerás las espigas caídas, sino que las dejarás para el pobre y el extranjero. Yo soy el Señor tu Dios.
Matthew 13
30 Dejen que ambos crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha; entonces diré a los trabajadores: Recojan primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, pero el trigo júntenlo en mi granero».31 Les propuso otra parábola: –Sucede con el reino de los cielos lo mismo que con un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su campo.32 Es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece es mayor que las hortalizas y se hace como un árbol, hasta el punto que los pájaros del cielo pueden anidar en sus ramas.33 Les dijo otra parábola: –Sucede con el reino de los cielos lo mismo que con la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que fermenta todo.34 Jesús expuso todas estas cosas por medio de parábolas a la gente, y nada les decía sin utilizar parábolas,35 para que se cumpliera lo anunciado por el profeta: Hablaré por medio de parábolas, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.36 Entonces dejó a la gente y se fue a casa. Sus discípulos se le acercaron y le dijeron: –Explícanos la parábola de la cizaña del campo.37 Jesús les dijo: –El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;38 el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; y la cizaña, los hijos del maligno;39 el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del mundo; y los trabajadores, los ángeles.
Matthew 9
38 Rueguen por tanto al dueño de la cosecha que envíe obreros a recogerla.