4 Entonces Pedro comenzó a darles una explicación, punto por punto:5 –Yo estaba en Jafa orando, cuando caí en éxtasis y tuve una visión. Una especie de lienzo grande, colgado por las cuatro puntas, descendía desde el cielo, y vino hasta mí.6 Yo lo miraba con atención y vi que estaba lleno de animales: cuadrúpedos, bestias, reptiles y aves.7 Entonces oí una voz que me decía: «Pedro, levántate, mata y come».8 «De ninguna manera, Señor –respondí– jamás ha entrado en mi boca nada profano o impuro».9 Pero la voz me habló por segunda vez desde el cielo y me dijo: «Lo que Dios ha hecho puro, no lo consideres tú impuro».10 Esto se repitió tres veces, y después todo fue retirado de nuevo al cielo.