29 Pero ellos le insistieron diciendo: –Quédate con nosotros, porque es tarde y está anocheciendo. Y entró para quedarse con ellos.30 Cuando estaba sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a ellos.31 Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero Jesús desapareció de su lado.32 Y se dijeron uno a otro: –¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?