23 Después de despedirla, subió a la montaña para orar a solas. Al llegar la noche estaba allí solo.24 La barca, que estaba ya muy lejos de la orilla, era sacudida por las olas, porque el viento era contrario.25 Antes de la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago.26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el lago, se asustaron y decían: –Es un fantasma. Y se pusieron a gritar de miedo.