7 Entonces Herodes, llamando aparte a los sabios, investigó con exactitud el momento en que había aparecido la estrella,8 y los envió a Belén con este encargo: –Vayan e infórmense bien sobre ese niño; y, cuando lo encuentren, avísenme para ir yo también a adorarlo.9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y la estrella que habían visto en oriente los guió hasta que llegó y se detuvo encima de donde estaba el niño.